16. PREVISIÓN Y PLANIFICACIÓN: TAREA DE TODOS
PREVISIÓN Y PLANIFICACIÓN
LOS TRABAJOS LOS PLANIFICA POR IGUAL
EL PROFESIONAL COMO SU ASISTENTA DENTAL |
Lo que se hace antes de tener
un problema, se llama previsión y para preveer bien, primero hay que
planificar. Es verdad que quien debería planificar las cosas en el consultorio
es el profesional, pero seamos benevolentes y aceptemos que él tiene muchísimas
cosas en su cabeza y que todos quienes conforman el equipo de trabajo, bien
podrían cooperar en lograr el establecimiento de todos aquellos procedimientos
que se consideren convenientes para que rutinariamente se alcance el éxito.
Después de todo, para eso está el Personal Asistente y a todos les conviene que
así sea, por que el profesional se sentirá orgulloso de contar con una personal
eficiente que no espera que se queme el pastel para regular la temperatura del
horno o que se fija bien cuánto tiempo tendrá que estar cocinándose la comida
antes de que tome su exacto punto de preparación.
Vamos a dedicar algunas líneas
para referirnos resaltando al máximo, un elemento que los pacientes observan
con muchísimo detenimiento sobre los consultorios profesionales y es la higiene
y presentación de los mismos.
CADA DÍA MÁS, LA GENTE ES CONSCIENTE
DE LA IMPORTANCIA DEL RESPETO DE LAS NORMAS DE BIOSEGURIDAD |
Si bien muchos pacientes no
son conscientes del daño que su salud puede sufrir en algún consultorio en
donde las normas de higiene no sean respetadas, ellos sí observan el aspecto
general del consultorio y particularmente hacen comentarios sobre el cuidado
físico de las instalaciones, acerca de la falta de pintura de muchas paredes de
las salas de espera en donde ellos deben permanecer por muchos minutos, no
teniendo nada que hacer sino mirar el techo, los muebles, las paredes y los
adornos de los ambientes. Muchas telas de araña, mucho polvo acumulado en las
esquinas, mucha tierra debajo de algunos muebles o aún sobre algunas
superficies, muchas arañas saliendo detrás de los cuadros, es lo que nos han
comentado algunas personas, que es lo que han visto en el consultorio de algún
profesional.
La gente piensa con razón: “
si así está lo que se ve, cómo estará lo que no se ve”.
Nadie que trabaje en un
consultorio debe dejar que una pared permanezca con manchas de suciedad o grasa
pegada al pasamano de alguna escalera, sin que tome la decisión de limpiarla o
hacerla limpiar. Nadie debe pasar encima de algún papel que se encuentre tirado
en el suelo, sin agacharse a recogerlo. Nadie debe cerrar los ojos y pasar de
frente cuando vea un algodón o un trozo de servilleta usada o no, que haya sido
dejada escondida debajo de algún sillón por algún paciente que no haya
encontrado un basurero adonde echarla.
Muchas veces al día deberemos constatar
que el baño de los pacientes se encuentre en perfectas condiciones de higiene,
que tenga todos los implementos necesarios como ser jabón, toallas y demás
utensilios e implementos.
Nadie deberá poner encima de
las superficies de trabajo ningún elemento que se haya caído al suelo. Nunca se
debe permitir que algún elemento descartable sea reusado, aún cuando no
tengamos la seguridad que no lo haya sido. La asistenta dental nunca deberá
alcanzar al profesional ningún instrumento directamente en sus manos sino en
una bandeja estéril o al menos sobre una servilleta de papel o algún otro tipo
de implemento estéril o al menos, inmaculado.
Nunca la Asistenta Dental ni
ninguna persona del equipo de trabajo deberá tocar directamente los
instrumentos o preparar algún material que vaya o no a ir a la boca del paciente,
sin haberse lavado previamente las manos con agua y jabón.
A UD. LE GUSTARÍA QUE LO ATENDIERA UN DENTISTA
O UNA ASISTENTA DENTAL A LOS CUALES NO HAYA VISTO QUE SE LAVARON LAS MANOS, ANTES DE PONERLAS EN SU BOCA ? |
Hemos visto fracasar a algunos
profesionales por dos grandes razones: por ser poco gentiles con sus pacientes
y por no haberse preocupado que la higiene sea una norma constante en su
consultorio.
Una anécdota que siempre escuchamos en nuestra casa, es la
referida por el Dr. Guillermo Otero Gaymer (nuestro padre y abuelo), también
odontólogo, graduado en la década de los 30 y es acerca de aquel dentista que
no había encontrado mejor lugar para tener el algodón que usaba en la boca de
sus pacientes, que el bolsillo superior de su mandil. ! Es verdad !. De ahí
sacaba los algodones que llevaba a la boca de los pacientes.
También se debe mantener
siempre una imagen de absoluta pulcritud en las superficies de los muebles de
trabajo por que los acompañantes al estar sentados en una silla, observan
directamente esas superficies, pues las mismas se encuentran a la altura de sus
ojos.
Ni qué decir con la higiene
que debemos mantener en las lámparas fluorescentes que iluminan nuestros
lugares de trabajo, pues cuando el paciente se recuesta en el sillón dental
apreciará directamente la cantidad de animalitos muertos que se encuentran bien
dormiditos sobre esos recipientes de plástico. Peor es cuando el paciente debe
asistir a nuestro consultorio por varias semanas o meses y continúa observando
que siguen en el mismo lugar y que nadie se ocupa de limpiar un lugar que él ha
visto sucio.
A continuación señalaremos
algunos de los signos que el paciente sabrá distinguir y apreciar en su
provecho, respecto al papel del personal asistente de nuestro consultorio.
Tal vez estemos cometiendo un
error al referirnos al personal utilizando el género femenino, pero creemos que
habitualmente son contratadas mujeres para desempeñar estas funciones. Pocas
veces hemos conocido asistentes hombres, aunque sabemos lógicamente que
existen, pero son verdaderamente muy pocos.
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